Leyendo y comiendo melocotones.
La Evolución de Calpurnia Tate, Jacqueline Kelly, Círculo de Lectores.
Una vez más la portada. La tienes que ver y mirar, aunque esté en el poco prometedor apartado de libros juveniles, junto a vampiros, zombis y otros seres adecuados al paladar adolescente. Sobre el escandaloso amarillo una silueta en negro. No es un ser de la oscuridad, es una niña de cuento, de siempre. Con su delantal, su trenza y sus calcetines caídos; lleva un cazamariposas en la mano y ocupa el centro de unas ramas pobladas de animales y objetos que ocupan casi toda la portada.
Es una niña del estilo de Dorothy, Alicia, Jo…de las listas y valientes, eso me dije. No lo compre el primer día por lo de libro juvenil. Pero volví, me paso lo mismo con Harry Potter y luego del tirón.
Llevo cuarenta páginas y me está gustando. Tiene buenos ingredientes: La niña lista con aficiones naturalistas, una familia numerosa y algo estrafalaria, un largo y caluroso verano… Entre Gerald Durrell y La casa de la pradera.
Una cita alentadora en la página 22:
Algún día iba a tener todos los libros del mundo, estantes y estantes llenos. Viviría en una torre hecha de libros; Me pasaría el día leyendo y comiendo melocotones. Y si algún caballero con armadura se atrevía a acercarse en su blanco corcel y a rogarme que le lanzara mi trenza, lo acribillaría con huesos de melocotón hasta que se marchara.
























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